hay cosas que uno planea
y otras que simplemente suceden
este que ven aquí arriba por ejemplo
es uno de los calzones amarillos
que la mamá de Gonzalo confeccionó
para que llevásemos a Mancora a vender
cuando nos fuimos de viaje
K, Pepe, Gonzalo y yo
El plan era convertirnos
en los reyes del calzón amarillo de Máncora
según los cálculos, en cuestión de dos días
repartiéndonos la mercancía en cantidades iguales
y recorriendo un par de kilómetros de playa
ibamos a ser tan ricos y famosos
como Johny Depp en BLOW
sólo que en vez de marihuana,
nosotros lo haríamos con calzones
al final por supuesto
resultó que eramos mejores soñadores que comerciantes
y no vendimos más que un solo calzón
Nos pasamos los días moviendo las carpas
y haciendo diques para que el agua no se llevara las cosas
porque una de las cosas no planeadas
que sucedió aquel año nuevo
fue que el mar se salió
a mitad de la madrugada
................................
pero bueno,
esa es una historia
que ya conté antes
.................................
la otra cosa no planeada
que no conté en esos posts de año nuevo
fue que cuando ya nos habíamos mudado de Máncora a Zorritos
para encontrarnos con nuestra amiga la negra,
(que fue la que luego compró el único calzón amarillo que vendimos)
conocimos a una chica llamada Jimena
que era amiga de la negra
y tenía una hijita chiquita llamada Aymara

(Aymara había comido piña y decía
que tenía las tres cuartas partes de la lengua
bañadas en sangre,)
bueno
como a las
11 de la noche
del 31 de diciembre
Jimena dijo que la siguiéramos hacia el mar
porque nos iba a enseñar una cosa
era muy de noche y creo que la única razón
por la que todos seguimos a Jimena
hacia la zona oscura de la playa
fue que todos
o sea Pepe, K, Gonzalo y yo
nos habíamos enamorado de Jimena

estuvimos caminando junto a la orilla como diez minutos
y cuando le preguntábamos
- Jimena, ¿a dónde nos estás llevando?
ella decía que era sorpresa
entonces pasaban diez minutos más y le decíamos
- Jimena, ¿a dónde carajo nos llevas?
y Jimena sólo seguía caminando con Aymara en brazos
finalmente cuando el campamento estaba tan lejos
que ya ni nos distinguíamos las caras
llegamos a una de esas hendiduras
que se forman en la orilla
y que se llenan de agua cuando sube la marea
Entonces Jimena dijo
- Ya, ahora pisen el agua
y se puso a zapatear sobre el charco
mientras nosotros mirábamos extrañados la situación
-Pasarse la noche del año nuevo
zapateando sobre un charco
de agua empozada-
es, por ejemplo
una de esas cosas que uno no planea
pero el hecho es que después de un rato
nos unimos a ella
y todos estuvimos riéndonos y zapateando sobre el agua
como retardados
entonces dentro de toda esa oscuridad
donde nosotros éramos sólo un grupo de siluetas agitándose
unos puntitos brillantes como estrellas
* * *
* * * * *
* * * * *
* * * * *
* *
* *
*
comenzaron a aparecer en la arena
aparecían y luego se apagaban
pero cuanto más uno pisaba más aparecían
y nosotros preguntábamos
- pero ¿qué rayossss es esto?
Y Jimena gritaba
- pisen! pisen! pisen! -
entonces yo me acordé que en algún lugar había oído
que cuando el fitoplancton se enoja
. . . se vuelve luminoso . . .
así que grité: ¡es fitoplancton!
está enojado!

y recuerdo que lo estuve repitiendo varias veces
pero ya nadie escuchaba nada
porque todos estaban riéndose
al comienzo de lo absurdo de la situación
y luego ya sólo de los nervios
de tanta oscuridad
de Jimena
y de tener a unas cositas brillantes entre los pies
como estrellas
como si estuviéramos pisando el cielo
en una playa de Tumbes
mientras en el mundo entero
miles de personas se abrazaban
porque había comenzado el 2006
ese fue
uno de los mejores años nuevos
de toda mi vida

ella es Jimena
mirando la fogata con Aymara
después de que volvimos
de pisar fitoplancton
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